Si estás vinculado al mundo del marketing o eres directivo de una de ellas, entonces sabes de la importancia que tienen los correos electrónicos. Ciertamente, es uno de los medios más importantes para entablar una conversación con tus clientes. Te preocupa que esta parte de tu estrategia vaya bien —y haces bien. 😉

La relevancia que el marketing le da a los e-mails queda al descubierto con una cifra: se envían 2.5 millones de mails por segundo; como si esto fuera poco, el rendimiento de los correos electrónicos ha desbancado casi por completo al correo tradicional —los emails tienen un ROI del 40%, mucho más alto que el del correo postal. 📬

Se envian 2,5 millones de mails por segundo

Por eso y por muchas razones más, los e-mails son una forma de comunicación importante. Permiten redactar mensajes personalizados, fidelizar los clientes a través de contenido útil, ganar tiempo en el proceso, incorporar elementos multimedia, aligerar los costos, complementar con otros canales de marketing (como las redes sociales), y, no menos importante, medir el rendimiento de las campañas. 📧

Es en la conversación donde reside la oportunidad de generar un vínculo duradero. Por eso, iniciar una conversación con tus potenciales clientes es lo que definirá el éxito o fracaso de tu estrategia.

Si los e-mails tienen tanta importancia, igualmente crucial es que los sigas utilizando en tu estrategia para lograr conversaciones. Más aún: que los optimices. Entonces, ¿qué puedes hacer para redactar correos que mejoren las conversaciones con los clientes?

Lo que deberás preguntarte cuando te sientes a escribir

Generalmente, como habrás podido notar, los marketing e-mails están bastante deshumanizados. Parte del éxito de los e-mails es generar una conversación, y para ello, podrías empezar por hacerte una serie de preguntas que puedan asegurar ese intercambio. Acá van algunas 👇:

  • ¿A quién le estoy hablando? Los destinatarios de estos correos son personas, no datos. Es importante saber, en primera instancia, quién es el público objetivo Comunicar es hablar de una manera específica, y no se le puede hablar a todo el mundo de la misma forma.
  • Esta persona, ¿cómo quiere que le hable? Cuando ya sabes a quién le estás hablando, puedes probar con la pregunta del cómo. Ciertamente, no estará esperando un e-mail automatizado por alguna plantilla, que suene robótico, frío y distante.
  • ¿Qué necesita esta persona? Una última pregunta importante es el motivo de tu mensaje. El motivo debe estar claro antes de sentarse a escribir. ¿Le escribes para solucionarle algún problema? ¿Para mostrar un nuevo producto?

4 ideas para escribir un mail que provoque respuestas

Una vez que tengas algunas de estas preguntas trabajadas, puedes ponerte trabajar en la redacción. Abajo te dejamos algunas tácticas para que tengas en cuenta a la hora de redactar un mail de ventas. ✍️

¿De qué se trata la personalización? 🤔

La personalización no termina con la búsqueda de información sobre el potencial cliente al que te diriges. No alcanza con buscar datos personales en las redes sociales y después incluirlos en un mail de formato predeterminado y aburrido. Hacer esto es perder el tiempo —este tipo de mails rara vez obtienen respuestas ya que los destinatarios los perciben como uniformes y desinteresados.

De lo que en verdad se trata la personalización es de entender los problemas del potencial cliente, el contexto laboral en el que está inmerso, y de acercarle un mensaje a la vez cálido y amistoso pero formal, con alguna propuesta que, puesta en términos agradables, sea de utilidad.

Para lograr esto, podrías realizar una investigación sobre tus clientes y entender un poco más —mediante preguntas o un estudio de mercado— qué es lo que tu cliente está buscando realmente y qué necesidad puedes ayudarle a cubrir con tu producto o servicio. Llamarlo por el nombre también es de gran ayuda.

No hables de ti mismo 😉

Evita hablar de lo bueno que es tu producto o tu servicio; en cambio, opta por pensar en el destinatario, en tener en cuenta que no dispone de mucho tiempo, y en tratar de agregar, desde temprano, valor en el cuerpo del mensaje. Este valor podría estar relacionado con tu capacidad de mejorar determinado proceso de su negocio.

Hazlo simple 👌

Otra cuestión muy importante es que el e-mail en cuestión sea claro —es decir, de rápida comprensión. Los textos densos y complejos tienden a dispersar la atención. Para ello, puedes probar con estos keypoints para la redacción:

No sobrecargues con conceptos el texto.

No trates de mechar demasiadas cuestiones diferentes en tu mail. Es mejor atenerse a una cosa por vez para no marear al lector.

Elige las palabras con cuidado.

En vistas a lograr una lectura fácil, ten en cuenta que la legibilidad de un texto está muy determinada por el tipo de palabras que se eligen (las palabras conocidas son más fáciles de leer), por el tipo de oraciones (las oraciones cortas y sin incisos se vuelven más amenas en la lectura) y por el tipo de tema (solemos tener más ganas de leer algo sobre un tema concreto —una anécdota, una persona, un producto— que sobre cuestiones abstractas).

Haz una prueba de lectura en voz alta.

Antes de despachar el mensaje, puede servirte leerlo entero y en voz alta. Esto te ayudará a detectar problemas en la redacción y verificar si haz logrado un estilo fluido y natural.

El asunto es lo más breve, pero no por eso lo menos importante ✍️

Si bien los asuntos de los mails son la parte que se suele escribir en último lugar —y a lo que menos energías se le reserva, es una de las partes más importantes: nadie lee el texto si no se interesa por él en primer lugar. Por eso, es importante que prestes atención al lenguaje que debes incluir en el asunto, así como también ver algunos casos de éxito de marcas que han logrado ponerse creativas con esta parte del mensaje.

Algunas recomendaciones para lograr subjects o titulares que tus usuarios no puedan resistir abrir son las siguientes:

Personaliza y sintetiza

Llamar a tu cliente por su nombre o el nombre de su empresa es clave para lograr una identificación inmediata con el correo electrónico. A su vez, en una simple oración debemos resumir el contenido que incluirá el contenido.

Evita la casilla de spam

Los servicios de correo electrónico suelen utilizar filtros que identifican determinadas palabras (“gratis”, “urgente”, “compra”, “venta”) como inadecuadas para el usuario, por lo que ese tipo de correos electrónicos son enviados a la casilla de SPAM. De este modo, la tasa de apertura baja de forma abismal. Hubspot recientemente subió un listado con estas palabras, conocé la lista aquí.

Ofrece un beneficio

Al momento de recibir un correo electrónico, generalmente estamos esperando encontrarnos con una noticia o un beneficio. Lógicamente, nuestros clientes piensan igual. Incluir el beneficio directo para el usuario es una buena forma de aumentar la tasa de apertura. ¡Pero ojo! No prometas si no puedes cumplir. Eso sólo generará frustración.

Analiza y optimiza

Como siempre hacemos hincapié en Cliengo, analizar es clave para lograr mejores futuros resultados. Medir las tasas de apertura, de clicks o utilizar A/B Testings es una buena forma de optimizar nuestros correos.

Y ahora, ¡a escribir!

Ahora que sabes cómo optimizar la redacción de tus e-mails, ¡escribe algunos aplicando algunos de los conceptos! Puedes contarnos tu experiencia en los comentarios.

Registrate gratis en Cliengo