Si eres un ávido lector de noticias tecnológicas o un apasionado por conocer las últimas novedades sobre el marketing, descubrir qué es el growth hacking te resultará interesante. Y es que se trata de una de las expresiones más populares en el universo de las startups.

Fue Sean Ellis quien la acuñó allá por el 2010, cuando estaba a cargo del marketing de Dropbox. El experto utilizó esta palabra para designar la técnica de hacer crecer una determinada empresa con el menor costo posible. Eficiencia por sobre todas las cosas. 

La fórmula resultó exitosa, y Ellis continuó replicándola con otras empresas. Entre ellas EventBrite, LogMeIn y Lookout. De hecho, escribió un libro sobre el tema. 📖

Más allá de la teoría, lo interesante sobre el growth hacking es su utilidad práctica en las empresas. Por ello, en esta nota vamos a contarte qué es, para qué sirve y porqué deberías implementarla en tu empresa.

¿Qué es el growth hacking?

El growth hacking es, en principio, una técnica. Como dijimos antes, consiste en hacer crecer una empresa con el menor costo posible

La idea detrás de esta iniciativa es que tu negocio pueda crecer con una inversión mínima y un menor esfuerzo. ¡El sueño de cualquier empresa! 🤩

El growth hacking implica analizar qué partes de un producto determinado aportan valor y, a partir de un análisis de datos concretos, maximizarlo.

Quienes se ocupan de llevar a cabo esta técnica son precisamente growth hackers. Estos, generalmente, tienen un perfil marcadamente análitico, orientado al marketing de resultados, pero con amplio conocimiento en tecnología e informática. Por este motivo, no es raro ver expertos de la informática dedicándose a esta disciplina del marketing o marketineros aprendiendo a desarrollar líneas de código.

Este perfil profesional está en su apogeo, ya que no todas las compañías tienen un presupuesto gigantesco para invertir en marketing y publicidad. Por ello, el growth hacking propone una alternativa efectiva. En tanto, permite hacer más con menos, optimizando los distintos procesos que tienen lugar en la empresa.

Un claro ejemplo de esto es lo que se puede lograr al automatizar el proceso de ventas. Hay muchas herramientas que permiten hacerlo. Desde un chatbot que ayuda a generar clientes potenciales, hasta un CRM que permite hacer un seguimiento de esos prospectos. 

Así, mientras el marketing tradicional apuesta al crecimiento a través de los medios masivos de comunicación, el hacker del marketing compensa la falta de presupuesto apelando a la eficiencia, la creatividad y la tecnología.

En Cliengo, por ejemplo, contamos con un equipo de growth hacking que se orienta a analizar y medir cada uno de los procesos que llevamos adelante en desarrollo, marketing, y comunicación, para optimizarlos en consecuencia.

¿Para qué sirve el growth hacking y cuáles son sus beneficios?

Lo que tenemos que tener en cuenta al hablar de growth hacking es que su objetivo es buscar el incremento del volumen de ingresos de una empresa. Siempre con el mínimo uso de recursos. En este punto reside su principal utilidad. Y por supuesto que hay diversos beneficios asociados a esta técnica. 

  • Hacer growth hacking no requiere de un gran presupuesto. Es decir que para aplicar esta técnica no necesitas realizar una gran inversión.
  • Por lo general, las acciones que se llevan a cabo gracias a esta disciplina impactan de manera rápida en los resultados del negocio. 
  • Hay menos riesgo, debido a que la inversión es más baja. 
  • Como las acciones son de rápido impacto puedes conocer en menos tiempo los resultados y saber qué tan efectiva es la técnica para tu empresa.
  • Gracias a la rapidez con la que funciona todo bajo esta iniciativa, puedes introducir cambios y mejoras y ver su impacto casi de inmediato. 

El growth hacking te brinda un mayor conocimiento sobre el mercado en el que está inserto tu negocio y el público al que se dirige.

¿Y qué es lo que hacen los growth hackers?

En plan de ahorro de presupuesto y maximización de recursos, los growth hackers utilizan métodos no tradicionales para hacer crecer las empresas. Con estos procedimientos trabajan intensamente sobre el proceso de conversión y retención de clientes. 🙂

Los growth hackers analizan todas las actividades que una determinada start-up está llevando a cabo. Esto para ver cuánto rinde cada una y analizar el porqué del rendimiento. Por este motivo, aquí es clave el uso de herramientas de análisis y medición, como lo es Google Analytics.

Algunas de las prácticas habituales del oficio son:

  • Atención a los parámetros SEO de los sitios web.
  • Uso activo de las redes sociales.
  • Relaciones públicas cuidadas.
  • Preparación de newsletters de valor.
  • Usos constantes de tests A/B. Estos son tests donde se prueban dos versiones de una misma cosa, con el objeto de medir cuál de las dos variaciones tuvo una mejor performance

Es importante decir que los tests A/B tienen una importancia vital en el growth hacking. Estos permiten manejar estadísticas concretas que posibilitan la mejora de los procesos. 

El growth hacking está muy relacionado con una cultura orientada a los resultados. Por ello la experimentación tiene un rol preponderante y los procesos de prueba y error son los que dictan las nuevas soluciones.

Algunas de las técnicas más habituales del growth hacking son las siguientes:

  • El modelo freemium. Se ofrece una versión gratuita del producto pero con ciertas limitaciones. Para solventarlas, se debe pagar una suscripción.
  • Invitaciones exclusivas. Se accede a determinado producto a través de la exclusividad en las invitaciones, como es, por ejemplo, el caso de Dropbox.
  • Gamificación. Se diseña una lógica lúdica dentro del producto para que los usuarios tomen determinadas acciones.

La importancia de ser data-driven

Como el growth hacking se enfoca en la innovación y en la prueba, es fundamental el uso de métricas. Sólo a partir de un análisis fundamentado se puede llegar a conclusiones válidas que traccionen en el crecimiento de un negocio. 

Y esto es importante en el growth hacking, ya que una start-up, como podría ser la tuya, siempre aspira al crecimiento.

Por eso, el growth hacker es data-driven y se enfoca en medir los resultados. A menudo, se enfoca en las métricas pirata. Este es un embudo conceptual que rastrea el recorrido del usuario, desde que obtiene la primera impresión del producto hasta que se convierte en cliente. Las etapas serían: adquisición, activación, retención, referencia e ingresos. 

Ser data-driven es uno de los valores que nos caracterizan en Cliengo y funciona como guía para la toma de decisiones de todas las áreas.

Algunas herramientas para que aceleres el crecimiento de tu empresa

Ahora que conoces las virtudes del growth hacking, necesitarás algunas herramientas para empezar hoy mismo a acelerar el crecimiento de tu empresa. Por eso, hemos armado una lista con las que consideramos esenciales. 😉

  1. Mailchimp
    Para empezar, y dado que las estrategias de e-mail marketing son importantes, puedes probar con algún proveedor de servicios de marketing por correo electrónico. Mailchimp es nuestra recomendación: te dejará gestionar hasta 2.000 usuarios y 10.000 e-mails mensuales sin cargo. Además, te permite crear landing pages, formularios y más. ¡Anímate a probar el A/B Testing!
  2. Cliengo
    Los usuarios no desean ser tratados como meros números o datos: buscan una experiencia de venta humanizada. Para satisfacer sus necesidades de atención las 24 horas del día durante toda la semana, te recomendamos incorpores un bot conversacional en tu sitio web para potenciar tus ventas. El uso de Inteligencia artificial, en este punto, promete brindar una experiencia de usuario satisfactoria. 🚀
  3. SEMrush
    Esta herramienta está enfocada en el SEO y el SEM. Una de las funciones más útiles de SEMrush es la de auditoría del sitio. Esta función te dará un pantallazo de la salud del SEO de tu sitio web para aumentar el tráfico. Otra herramienta que vale la pena mencionar es la de búsquedas orgánicas de keywords, que te ayudarán a entender qué palabras clave conducen tráfico, y por lo tanto, cómo debes organizar tu contenido.
  4. Google Analytics
    Por último —y no menos importante— listamos la poderosísima herramienta que es Google Analytics. Con ella, podrás medir qué es lo que está funcionando para los clientes que ya tienes, cómo navegan a través de tu sitio, cuáles son las páginas que mejor rinden, y dónde están los obstáculos para que tus clientes usen tu sitio web, producto, comunicación o lo que sea.
  5. Google Optimize
    Se trata de una herramienta de testing y personalización
     que nos ofrece Google dentro de su suite 360. Como cualquier plataforma de este estilo, su objetivo es mejorar y optimizar la experiencia del usuario, gracias a la creación y el lanzamiento de experimentos basados en hipótesis obtenidas en análisis previos.
  6. Hotjar
    Se trata de una herramienta de análisis web, que permite llevar a cabo varias funciones útiles para la realización de sitios web, landing pages y similares. Por ejemplo, crear mapas de calor, grabar sesiones de tus usuarios, crear túneles de  conversión o preparar encuestas.

¡Pon el growth hacking en práctica!

Ahora te delegamos a ti la tarea de usar alguna de las herramientas que te mencionamos antes. Luego, solo tienes que medir su impacto en la capacidad de tu empresa de generar y retener clientes.

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